Un padre desesperado pide que le devuelvan a su hijo, Tobías, tras haber fallecido el otro hijo, Tiago. El hombre denuncia que funcionarios no actúan con empatía y que la justicia no está haciendo bien su trabajo.
El padre relata que las asistentes de su lado no hicieron bien su trabajo y que hablan mal de él. Pide que le devuelvan a su hijo para tener consuelo familiar y que se ocuparán de la justicia para Tiago después. Acusa a los funcionarios de ponerle trabas en el camino.
Se menciona que la Secretaría de Primera Infancia emitió un comunicado oficial. El padre cuestiona por qué se comunica a los medios y no se recibe al padre directamente. Se habla de un proceso judicial de control de legalidad que tiene un plazo de tres meses, prorrogable por otros tres, para evaluar si el entorno familiar es apto para el niño.
El padre expresa que el proceso no le da seguridad porque ya fracasó en casos anteriores, refiriéndose a la muerte de su otro hijo. Se menciona que tanto el padre como los abuelos están siendo abordados por equipos del hogar proteccional CUNA.