Se comenta el desarrollo del Mundial, destacando que aún se juegan partidos de octavos de final y que el evento se siente "eterno". Se menciona la eliminación de México y Brasil, generando sorpresa.
Se critica la actitud de los aficionados mexicanos en el estadio, calificándola de "mal educados" por los insultos y cánticos.
Se reflexiona sobre el "golpe de realidad" que supone el Mundial para muchos, incluyendo a Argentina, y se advierte sobre la importancia de no confiarse.