Se discute el enorme poder e inversión de Estados Unidos en el Mundial, con un retorno estimado de 40 mil millones de dólares, cuadruplicando el mundial anterior.
Se resalta la influencia de Donald Trump en la organización y el manejo del torneo, superando la exposición de presidentes de otros países organizadores.
Se menciona la geopolítica y los intereses económicos en juego, así como la relación entre Gianni Infantino y Trump.