La eliminación de Brasil y México del Mundial ha generado una profunda decepción en ambos países, evidenciada en reacciones de tristeza, enojo y hasta violencia. En Brasil, la derrota ante Noruega ha sido duramente criticada por la prensa, que la califica como la peor Brasil de la historia contra la mejor Noruega.
Los fanáticos brasileños han reaccionado con desconsuelo, llegando a destruir objetos relacionados con el Mundial, como álbumes de figuritas y camisetas. La situación refleja la presión y el "exito" con el que se vive el fútbol en Brasil, donde una derrota de esta magnitud tiene un impacto social significativo.
En México, la eliminación también ha sido motivo de gran tristeza, con escenas de aficionados llorando desconsoladamente. La expectativa por el desempeño del equipo se vio frustrada, generando un ambiente de desolación.
La performance de Noruega ha sido destacada, considerándose una de las mejores de su historia y superando a Brasil con una actuación sólida. El Mundial continúa con la expectativa puesta en otros equipos, mientras se analizan las causas de estas sorpresivas eliminaciones y las reacciones de los aficionados.