Se debate en el programa quién es el responsable de la falta de suministro eléctrico en un barrio, con acusaciones cruzadas entre la empresa distribuidora (Edenor) y el municipio.
Los vecinos desean pagar por el servicio y tener medidores individuales, pero la empresa no responde a sus reclamos, mientras que el municipio parece ser el que abona la factura de manera colectiva.
Se plantea la hipótesis de que a la empresa no le resulta rentable invertir en la instalación de medidores individuales en esta zona, lo que genera un cuello de botella en la provisión del servicio.
La discusión apunta a la falta de una solución clara y a la burocracia que impide a los vecinos acceder a un servicio eléctrico legal y estable, a pesar de su voluntad de pago.