En una conversación con los nietos de Ernesto Sábato, Guido y Luciana, se exploran los lugares favoritos del escritor y de su esposa Matilde dentro de la casa museo en Santos Lugares.
Guido menciona que la casa es muy grande y que todos los espacios tienen un significado especial. Aunque no se especifican los lugares favoritos de Ernesto y Matilde, se da a entender que cada rincón de la casona está impregnado de recuerdos y de la historia de la familia.