Los vecinos de un barrio denuncian que llevan cinco días sin luz y que las autoridades y la empresa distribuidora, Edenor, no brindan soluciones concretas.
Se encuentran en una situación desesperante, con electrodomésticos dañados por los constantes cortes y fluctuaciones de tensión, y la imposibilidad de realizar actividades básicas.
A pesar de querer pagar por el servicio y contar con medidores comunitarios, la distribución a los hogares y la regularización del suministro son deficientes, generando un caos.
La falta de respuesta y la burocracia en los reclamos agravan la situación, mientras los residentes exigen una solución definitiva y el acceso a un servicio eléctrico legal y estable.