Se reitera que la Inteligencia Artificial General (AGI) no existe actualmente, a pesar de los esfuerzos de empresas como OpenAI. La AGI implicaría una IA con capacidades cognitivas humanas, incluyendo conciencia y sentimientos, lo cual está ausente en las máquinas actuales.
Se subraya que las máquinas, por más avanzadas que sean, carecen de intenciones, conciencia, culpa o responsabilidad. Son herramientas que ejecutan funciones, y su comportamiento es el resultado de su programación y entrenamiento, no de una voluntad propia.