Se relata la experiencia personal de Julia Senco al ser invitada a cantar con Mercedes Sosa en Monteros, Tucumán, tras su regreso del exilio. Este evento marcó un antes y un después en su carrera, y la oportunidad de que Mercedes interpretara una canción de su autoría fue profundamente significativa.
Se destaca la importancia de los discos "Cantora 1" y "Cantora 2", que ofrecen consuelo y mejoran el ánimo y el alma de quienes los escuchan, reafirmando el poder sanador de la música de Mercedes Sosa.