El análisis del rendimiento de la selección argentina en el Mundial resalta la importancia de jugadores como McAllister y Enzo, quienes antes del torneo no eran tan conocidos a nivel europeo o de selección. Sin embargo, alcanzaron un pico de rendimiento muy alto durante la competencia.
Se recuerda que la selección era imparable y jugaba de memoria, con una conexión tal que se miraban y ya sabían las reacciones del otro. Mantenerse en la élite durante tres años y medio, siendo número uno del mundo, requirió un esfuerzo considerable, perdiendo y recuperando esa posición antes del Mundial.