Se generó controversia por la presunta militancia de un juez y un fiscal en Miami a favor de Cristina Kirchner, lo que ha suscitado debates sobre la imparcialidad judicial.
Aunque se reconoce que los jueces y fiscales tienen opiniones políticas, se cuestiona que las expresen públicamente, especialmente en el contexto de causas judiciales sensibles. Se señala que, si bien no es su jurisdicción directa, podrían intervenir en causas relacionadas con funcionarios provinciales.
La situación plantea interrogantes sobre la ética y la conducta de los magistrados, así como sobre la percepción pública de la justicia.