Una clienta relata un intento de robo en su domicilio mientras se encontraba de vacaciones. Gracias a las cámaras de seguridad y a las alarmas vecinales, los intrusos no lograron ingresar a la casa, aunque sí forzaron la puerta del portón.
El incidente generó un gran susto en la familia y ahora deben afrontar los costos de reparación de la entrada. La clienta menciona que tiene objetos de valor guardados, como regalos de sus abuelos, que podría vender para cubrir los gastos.