Se relata una anécdota insólita sobre la placenta de un hijo de Tinelli, la cual fue guardada en el freezer durante cuatro años. La persona que cuenta la historia se muestra sorprendida y asqueada por la situación, comparando la placenta con un churrasco.
Se menciona que esta práctica de guardar la placenta es común entre quienes trabajaron con Tinelli. La anécdota genera incredulidad y comentarios jocosos entre los panelistas.