Se debate la injusticia de comparar constantemente a Cristiano Ronaldo con Messi, argumentando que a veces es el único elogio que recibe. Se establece un paralelismo con el tenis, mencionando a Djokovic, Nadal y Federer, y cómo Djokovic también solía ser comparado.
Se critica la forma en que se comunican estas comparaciones, considerándolas a veces injustas. A pesar de ello, se reconoce la grandeza de Cristiano como una "bestia" dentro y fuera de la cancha, destacando su personalidad exigente y su lugar entre los mejores de la historia.