La licitación de la hidrovía Paraná-Paraguay entra en su etapa final, con la adjudicación a una empresa que genera controversia. Guillermo Dietrich, exfuncionario de Mauricio Macri y vocero de la empresa belga ADEME (que perdió la licitación), estaría realizando lobby para intentar anular o postergar el proceso.
Se menciona la aparición de Alejandro Bustamante, presentado como consultor independiente, cuya figura genera interrogantes sobre su rol real en el contexto de la licitación. Se sospecha que tanto Dietrich como Bustamante buscan interrumpir el proceso licitatorio, a pesar de que este ha sido abierto, avalado por la ONU y revisado por organismos de transparencia.
La nota sugiere que la adjudicación de la hidrovía, que solo requiere la firma del jefe de gabinete, se ve amenazada por estas acciones de lobby. Se cuestiona la transparencia del proceso y se advierte sobre los intereses en juego por parte de los actores mencionados.