Se confirma que la puerta de Gran Hermano se ha cerrado definitivamente para nuevos ingresos, marcando el fin de la etapa de repechaje y asegurando que los concursantes actuales son los únicos que competirán por el premio.
Se aclara que si bien ex-participantes o familiares podrían ingresar temporalmente para apoyar, no podrán competir por la victoria, consolidando el grupo que definirá al ganador.