El partido entre España y Portugal se definió sobre el final, con un gol de Miquel Merino a los 91 minutos, evitando los tiempos extra. El remate de Merino, que salió apenas por arriba del travesaño, fue crucial para el resultado.
A pesar de la derrota, Portugal tuvo varias oportunidades de gol en los minutos finales. Se analiza la jugada previa al gol, donde se cuestiona la falta cometida por Bernardo Silva, quien no se interpuso adecuadamente para frenar el rápido avance español, lo que derivó en el gol decisivo.