Gisela reflexiona sobre la falta de reacción de su marido ante su participación en Cuestión de Peso, expresando que esperaba un mayor involucramiento o consulta. Aunque no lo califica de doloroso, sí siente que falta algo en la comunicación.
Se destaca que la comunicación es clave y que esperar que el otro adivine las necesidades puede ser infructuoso. Se sugiere que Gisela podría expresar directamente a su marido su deseo de hablar sobre el tema para evitar suposiciones.