Se expone la red de funcionarios de La Cámpora que ocupan puestos clave en el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, actuando como un obstáculo para la gestión de Axel Kicillof. Figuras como Juan Martín Mena (Justicia), Daniela Vilar (Ambiente), Nicolás Kreplak (Salud) y Florencia Saintout (Cultura) son señaladas por su lealtad a Cristina Kirchner.
Se cuestiona por qué Kicillof no los remueve de sus cargos, a pesar de la evidente tensión y las diferencias políticas. Se sugiere que el temor a una parálisis total de la gestión y la legislatura, así como la dependencia de estos sectores para gobernar, lo mantienen en esta situación.
La permanencia de estos funcionarios, que responden a la órbita cristinista, es vista como una estrategia de La Cámpora para mantener el control de "puestos y cajas", dificultando la autonomía de Kicillof y su posible proyección política.