El estadio de Atlanta, sede del partido entre Argentina y Egipto, es una maravilla arquitectónica con capacidad para 71,000 espectadores y un icónico techo retráctil. Su construcción, que costó 1.500 millones de dólares, finalizó en 2017.
El recinto cuenta con tecnología de punta, incluyendo una pantalla LED de 360 grados. El césped se cuida con estructuras metálicas y el estadio puede adaptarse para diferentes eventos deportivos, desde fútbol americano hasta partidos de fútbol.
La refrigeración del estadio es una cualidad distintiva, asegurando una temperatura óptima para los jugadores a pesar del calor exterior. La pasión argentina se sentirá en las gradas, creando un ambiente electrizante para el crucial encuentro.