Guillermo Paniza continúa describiendo el moderno estadio de Atlanta, sede del próximo partido de la selección argentina contra Egipto. Destaca las comodidades y el diseño del lugar, incluyendo un pasillo vidriado por donde los jugadores acceden al campo de juego, rodeados de fanáticos.
Se enfatiza la importancia de la refrigeración del estadio, especialmente tras el desgaste físico sufrido por la selección argentina en Miami debido a altas temperaturas y humedad. El recinto ofrece un ambiente controlado para los jugadores.
Las instalaciones del estadio son comparables a otros recintos emblemáticos, ofreciendo una experiencia única tanto para los jugadores como para los espectadores. La proximidad de las gradas al campo de juego y las comodidades generales contribuyen a la espectacularidad del evento.