El festejo "vikingo" de la selección de Noruega, liderada por Erling Haaland, se ha convertido en viral y tendencia en redes sociales. Este peculiar ritual, que simula el remo, se originó en el primer partido del equipo en la Copa del Mundo y ha sido adoptado por jugadores, aficionados e incluso en ámbitos como el parlamento noruego.
La práctica evoca la imagen de los barcos vikingos y sus conquistas, y ha generado gran entusiasmo. Haaland, con su 1.94 metros de altura, se erige como figura central de este festejo, que recuerda la ausencia de Noruega en mundiales desde Francia 1998.