Se continuó recorriendo los puestos de dulces en San Telmo, interactuando con una vendedora de origen brasileño que ofrecía productos argentinos. Se consultó sobre los precios y la procedencia de los dulces, destacando la calidad y variedad.
Se generó una confusión inicial sobre el origen de la vendedora, pensando que era francesa, pero se aclaró que era brasileña y que trabajaba con una argentina. Se mencionó el precio de cuatro tachos de dulce por 36 mil pesos, considerándolo económico.