Se analiza el impacto de la posible suba del dólar a fin de año. Si bien un 10% de aumento podría beneficiar al turismo y a la industria interna, se plantea la hipótesis del gobierno de no focalizarse en el dólar como indicador principal.
Se argumenta que una relación favorable entre el peso y el dólar beneficia al turismo y a las pymes en términos de competitividad, aunque este beneficio impacta a un segmento reducido de la población.