Se analiza el comportamiento del dólar en relación con la inflación. A pesar de haber subido casi un 5% en junio, en lo que va del año, el dólar ha perdido un 4% contra la inflación. Esto significa que tener dólares ha sido menos rentable que un plazo fijo.
Se prevé que, de ahora a fin de año, no habrá corridas cambiarias significativas. Si el dólar aumenta, no debería ser motivo de preocupación, sino una corrección natural frente a la inflación, dado que el precio actual del dólar está retrasado.