Germán describe la disposición del estadio en Atlanta, mostrando las áreas por donde saldrán los jugadores a calentar y la ubicación de los bancos de suplentes. Señala la existencia de palcos de lujo con vista directa a la cancha, aunque no tuvo acceso a ellos.
Se detallan las comodidades para los jugadores en los bancos de suplentes, permitiéndoles estar cerca del campo y recibir instrucciones de Scaloni. La cercanía de estos bancos a la cancha crea una experiencia inmersiva para los futbolistas.