Se inició un debate a partir de los dichos de Santiago del Moro sobre Laura Ubfal, donde sugirió que, de tener un físico 90-60-90 y 25 años, Ubfal tendría un programa propio y mayor alcance mediático. Del Moro argumentó que la televisión a menudo castiga a quienes no poseen una "imagen hegemónica".
Laura Ubfal, por su parte, defendió la importancia de la cultura general y el talento, señalando que ella misma ha tenido una carrera exitosa a pesar de no ajustarse a los cánones de belleza tradicionales. Se planteó que la televisión debería valorar más la capacidad intelectual y periodística que la apariencia física.
El debate se extendió a la discusión sobre la "hegemonía" en la televisión y cómo esta puede limitar las oportunidades de profesionales talentosos. Se mencionó que, aunque la imagen es importante, no debería ser el único factor determinante para el éxito en el medio.