Se debatió sobre la responsabilidad de la familia y los empleados en el estado de salud de Diego Maradona. Se cuestionó por qué algunos familiares no visitaron la casa de Tigre si su estado era tan grave.
Se enfatizó que Diego necesitaba atención médica especializada y que ciertas actitudes, como el aislamiento o la taquicardia, debían ser atendidas por médicos.
Se señaló que los enfermeros y asistentes terapéuticos fueron despedidos, y se cuestionó el rol de la familia en la toma de decisiones médicas, especialmente durante la pandemia.