En "Espiando la casa", se debatió intensamente sobre la dificultad de jugar en equipo, argumentando que es más complejo que el juego individual debido a la necesidad de ceder el ego y coordinar personalidades distintas.
Una participante defendió su postura, señalando que su grupo de cuatro personas, a pesar de ser diferentes, se apoya mutuamente y está orgullosa de ellas. Contrario a la idea de que jugar solo es más fácil, afirmó que el trabajo en equipo requiere un esfuerzo considerable para ponerse de acuerdo.
Se aclaró una situación específica donde se mencionó que una participante le dijo a Manu que si Mariela entraba al equipo, ella se separaría. La participante aclaró que ella tomó la decisión de separarse porque no quería tener los problemas que surgían en ese momento.
Se enfatizó que la decisión no fue por un problema con Manu, sino para evitar conflictos y que se reiteró que el juego en equipo es más difícil porque implica dejar el ego de lado, algo que cuesta mucho.