El Banco Central abriría la puerta a créditos hipotecarios en dólares, permitiendo a los bancos utilizar depósitos en esta moneda para financiar proyectos inmobiliarios. Actualmente, estos créditos están restringidos a exportadores, quienes generan divisas.
Los desarrolladores deberán demostrar ingresos en dólares para acceder a estos créditos o para vender sus propiedades. La medida busca dinamizar el sector inmobiliario y facilitar el acceso a la vivienda.