En Córdoba, se implementa una prueba piloto de calles valladas en dos barrios para reforzar la seguridad nocturna. Los portones metálicos se cerrarán de 22 a 6 de la mañana.
La medida, que implicó una inversión de 107 millones de pesos en estructuras y 80 millones en colocación, busca disuadir la circulación y prevenir delitos durante la noche. Las calles principales permanecerán abiertas y contarán con lectores de patentes y cámaras para monitoreo.
Se habilitó un sistema de llaves maestras para bomberos y emergencias, y se realizará un seguimiento de resultados durante seis meses para evaluar la efectividad del sistema, que tuvo una baja oposición vecinal (1.8%).