El consumo masivo en Argentina continúa en caída, según datos preliminares de junio que indican un nuevo mes en rojo para las ventas minoristas, tanto en pymes como en otros canales de comercialización.
Las ventas minoristas pymes, según la CAME, mostraron una leve mejora interanual en comparación con junio del año pasado, influenciadas por el efecto mundial en algunos sectores. Sin embargo, el primer semestre del año cerró con una caída acumulada del 2,5%.
En Córdoba, la medición del IETSE reportó una aceleración en la caída de las ventas de alimentos en junio, con una baja interanual del 8,6%. Las conversaciones con fuentes del sector supermercadista sugieren una caída cercana al 4% interanual en junio, sumando a la tendencia negativa del gobierno de Javier Milei.
La situación se agrava por la caída de salarios, la disminución del empleo registrado y niveles récord de morosidad, factores que limitan el consumo. La inversión también ha caído durante cuatro trimestres consecutivos, reflejando la falta de perspectivas de desarrollo en el mercado interno y la dificultad para revertir la tendencia negativa.
La producción industrial también se ve afectada, con caídas en sectores como Techin Tenaris y la proyección de despidos. La apertura económica y la falta de inversión futura son preocupaciones clave para la economía argentina.