En "Espiando la casa", se aconsejó a una participante, Stephanie, tener cuidado de no ser influenciada negativamente por otros ("que no te hundan", "que no te llenen los cartuchos").
Se le instó a mostrar su "Stephanie más pura" y a no dejarse llevar por el personaje que otros puedan querer ver. Se enfatizó la importancia de conectar con las personas en sus momentos de vulnerabilidad para notar su sensibilidad y autenticidad.
Se planteó la duda sobre quién podría estar intentando influenciarla o "hundirla", y se cuestionó el uso de ciertas frases o ideas que podrían estar siendo impuestas.
La conversación buscó animarla a mantener su integridad y no dejarse manipular, recordando que ella misma ha demostrado valentía al enfrentar situaciones difíciles en el juego.