El uso excesivo de celulares en colegios argentinos ha llevado a medidas estrictas para suspender su uso durante el horario escolar, buscando reducir la exposición a pantallas y el estrés asociado a estos dispositivos. La medida busca que los estudiantes se concentren en sus estudios y actividades escolares.
Se argumenta que el celular genera estrés tanto por tenerlo como por el miedo a perderlo. La iniciativa pretende fomentar un ambiente más propicio para el aprendizaje y el bienestar de los jóvenes, limitando la distracción digital.