Tomás Vargas, un joven de 20 años de San Juan, comparte su pasión por el mountain bike, especializándose en cross country. Entrena diariamente en el parque faunístico, su "oficina", con el objetivo de competir en Europa y alcanzar los Juegos Olímpicos.
Comenzó a los 8 años y, tras practicar triatlón, se dedicó de lleno al mountain bike. Describe el cross country como una disciplina exigente con circuitos cerrados, muchas subidas, saltos y bajadas, lo que lo motiva a superarse constantemente.
Para Tomás, subirse a la bicicleta es sinónimo de libertad y conexión con la naturaleza. A pesar de los años de competencia, no piensa en las caídas, sino en dar lo mejor de sí, manteniendo una mentalidad positiva.