En el 15° aniversario de la muerte de Ernesto Sábato, su casa museo en Santos Lugares se convirtió en un lugar de homenaje y recuerdo. La propiedad, donde el escritor vivió desde 1946 hasta su fallecimiento en 2011, ha sido conservada por sus nietos, Guido y Luciana Sábato, quienes comparten anécdotas de primera mano.
La casa museo no solo alberga la obra de Sábato, sino también sus pinturas, expuestas en el Pompidou de París, y elementos personales como su sombrero y máquina de escribir. Se destaca que las primeras reuniones de la CONADEP se realizaron en esta casa, subrayando su importancia histórica.
La visita a la casa, que incluye un jardín diseñado por el propio Sábato y un sótano con historias de sesiones de espiritismo, busca ser una experiencia educativa para las nuevas generaciones, recordando la importancia de preservar el patrimonio y aprender de los errores históricos.