Bélgica eliminó a Estados Unidos en octavos de final del Mundial con una victoria contundente. El equipo belga, que tuvo un comienzo dubitativo, mejoró notablemente en las últimas fases, marcando 12 goles en sus últimos tres partidos.
El partido estuvo marcado por errores defensivos de Estados Unidos, que facilitaron los goles de Bélgica, incluyendo un tanto de Charles de Quetelar y un gol en contra. A pesar de la baja de Onana, Bélgica mostró solidez. Se menciona la influencia del "efecto Balogun" y la actuación destacada de Lukaku, quien ingresó desde el banco y anotó.