El análisis del rendimiento de los jugadores en el Mundial se centró en la actuación de Julián Álvarez y Enzo Fernández, quienes surgieron como figuras clave a pesar de no ser inicialmente considerados titulares.
Se destacó la importancia de Leandro Paredes y su ingreso en partidos cruciales, así como la conexión entre Julián Álvarez y Lionel Messi. La titularidad de Tagliafico se consideró lógica dada su posición en el equipo.
El ambiente en la selección se percibió como distinto, generando confianza para un futuro gran partido.