Los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires continúan en aumento, superando el 16% en lo que va del año, aunque se mantiene por debajo de la inflación acumulada.
A pesar de esta desaceleración en comparación con años anteriores, la situación sigue siendo crítica para muchos inquilinos debido al estancamiento de los salarios. La falta de una ley de alquileres y los aumentos trimestrales basados en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) dificultan el acceso a la vivienda.
Los precios promedio de los alquileres, especialmente de monoambientes y dos ambientes, se vuelven inalcanzables para muchos trabajadores, obligando a buscar alternativas como compartir vivienda o mudarse a zonas más económicas. El costo de vida, sumado a los alquileres y servicios, representa un desafío significativo para los sectores de menores recursos.