Venezuela enfrenta las devastadoras consecuencias de terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el país el 24 de junio, dejando un saldo oficial de 2.954 fallecidos y 16.592 heridos. Más de 16.000 personas permanecen sin hogar.
El gobierno venezolano anunció un paquete de medidas económicas, incluyendo un subsidio del 80% en créditos hipotecarios y la exoneración de tasas e impuestos para alquileres y compras de inmuebles, destinadas a los damnificados que perdieron sus viviendas en estados como La Guaira y Caracas.
La prioridad actual es la reconstrucción de las ciudades afectadas y la reubicación de las personas que lo perdieron todo, un proceso que se anticipa largo y complejo.