A pesar de la devastación causada por el terremoto en Venezuela, la fe se mantiene intacta. En la calle, frente a la Casa Madre Ciervas de Jesús, se celebra una misa diaria al aire libre por seguridad.
Los damnificados que fueron reubicados en parques comienzan a ser trasladados a albergues temporales, pero la situación sigue siendo crítica. La reportera destaca la dificultad de vivir en la indigencia tras el sismo, sin acceso a necesidades básicas como agua o papel.
La periodista resalta la resiliencia de la población y la importancia de la fe en medio de la tragedia, mientras continúa la cobertura de la dura realidad que se vive en Venezuela tras el terremoto.