Se consultó la opinión de los vecinos de Rivera sobre el proyecto y la respuesta es positiva, destacando el movimiento económico y social que genera.
El 100% de la mano de obra operativa de la planta de procesos es mano de obra local, a la cual se le brinda capacitación, lo que representa una oportunidad de desarrollo en un pueblo donde estas posibilidades no abundan.
La iniciativa, liderada por Pablo, quien recibía las denuncias por el problema del guano, ha logrado solucionar la problemática y generar beneficios para la comunidad.