La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, un grupo ultraconservador fundado en oposición a las reformas del Concilio Vaticano II, ha sido excomulgada por segunda vez por el Vaticano tras la consagración de cuatro nuevos obispos en Suiza. Este acto de insubordinación desafía directamente al Papa León XIV.
La Santa Sede declaró que la fraternidad ha creado un cisma dentro de la Iglesia Católica, a pesar de que sus miembros afirman no actuar en contra de la Iglesia y solo buscan preocuparse por ella. La excomunión afecta a los obispos recién ordenados, a los que presidieron la ceremonia y a quienes se adhieran formalmente al grupo.
Este evento representa un golpe para el Papa León XIV, quien había intentado tender puentes hacia el ala conservadora de la Iglesia. La Fraternidad San Pío X celebra su misa en latín, rechaza la libertad y el diálogo interreligioso, y considera la excomunión como lo peor que podría pasarles.