Venezuela atraviesa una profunda crisis tras sufrir terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, que han dejado un saldo devastador de 2.954 fallecidos y 16.592 heridos.
Más de 16.000 personas permanecen sin hogar, y las autoridades están gestionando la recepción de ayuda internacional para proveer refugio temporal a los damnificados.
La situación es crítica, con equipos de enviados especiales reportando un ambiente de dolor y necesidad extrema en las zonas afectadas.