La Toyota RAV4, con su sistema de tracción integral y modos de manejo específicos como "snow" y "trail", ofrece capacidades off-road limitadas pero útiles para sortear terrenos resbaladizos o con barro.
Si bien no es un todoterreno puro, estas funciones electrónicas, incluyendo un bloqueo simulado en modo "trail", ayudan a superar obstáculos donde la rueda pierde tracción. Los neumáticos son exclusivamente para uso en ruta.