Un cambio drástico en el clima de Atlanta genera preocupación por posibles tormentas eléctricas que podrían afectar el desarrollo de los partidos del Mundial. El cielo se oscureció repentinamente, acompañado de fuertes vientos.
Las autoridades de la FIFA son rigurosas con las condiciones climáticas adversas. En caso de tormentas eléctricas, los partidos pueden sufrir retrasos de hasta 30 minutos para garantizar la seguridad de los jugadores y espectadores.