Un hombre llamado Lucas relata su experiencia superando la depresión y los vicios a través de la fe y el consumo de "agua viva". Tras la separación de sus padres, cayó en un pozo depresivo que lo llevó al alcoholismo y a pensamientos suicidas.
Lucas cuenta que comenzó a asistir a reuniones dominicales y a seguir las indicaciones del "Pastor" de tomar tres veces al día el "agua viva". Afirma que con fe, vio cambios y se liberó de la depresión y los vicios.
Otra persona, Jacqueline, relata que tenía una fractura en la mano derecha con dolores intensos y adormecimiento. Los médicos no encontraban nada, pero ella, usando su fe y el "agua viva", sintió que su mano fue restaurada por completo.
Se mencionan tres casos de éxito: Valentina (evolucionó y es una niña normal), Lucas (libre de perturbaciones) y Jacqueline (sanada y libre de dolores), atribuyendo estas mejoras a la intervención divina a través del "agua viva". Se invita a la audiencia a buscar ayuda espiritual en Avenida San Martín 3054, Florencio Varela.