Una testigo, identificada como Catalina, afirma que el plan para simular el accidente de Loan fue organizado 15 días después de la desaparición, en una reunión familiar.
Según su relato, el plan incluía simular que el niño se había perdido y que los implicados no tuvieron nada que ver con su desaparición, atribuyéndola a quienes se lo llevaron.
La testigo insiste en que la familia Cañaba no estuvo involucrada en el plan, y que fue ella quien sugirió revisar la camioneta para ver si Loan había subido.