En Venezuela, la situación de los damnificados por el terremoto sigue siendo crítica, con un enfoque actual en los refugios temporales establecidos en plazas y centros deportivos.
Se está suministrando agua, comida y medicinas a las personas afectadas, pero la necesidad de ayuda persiste, y la principal preocupación de los ciudadanos es la falta de vivienda. Se está creando una base de datos con los encargados de cada centro para organizar la asistencia.
Las autoridades sanitarias están tratando de organizar la distribución de medicinas, como muletas para niños, y se busca crear una base de datos con personas encargadas de cada centro para optimizar la ayuda.