Se destaca la presencia de ayuda internacional de aproximadamente 50 países, tanto monetaria como a través de rescatistas y asistencia humanitaria, en respuesta a la tragedia del terremoto en Venezuela. A pesar de la solidaridad global, sectores de la sociedad venezolana expresan reproches hacia la capacidad de respuesta del gobierno.
Mientras algunos ciudadanos elogian la gestión gubernamental, otros manifiestan enojo por la supuesta lentitud o falta de llegada de la ayuda. Esta diversidad de opiniones refleja la complejidad de la situación y las diferentes percepciones sobre el manejo de la crisis.